En este corto y contundente análisis podemos evidenciar en un bebe como las micro expresiones se comienzan a ensayar desde alrededor del primer mes de vida, demostrándose por ello que son innatas y con movimientos faciales secuenciales y rápidos donde se alternan de manera inconsciente las distintas emociones primarias como la alegría, el asombro, la tristeza, la ira y el asco. No podemos asegurar que cada emoción expresada realmente se esté sintiendo, debido a la rapidez del cambio entre cada una, al parecer el sistema nervioso central aún inmaduro requiere de esta modulación para ir afinando los movimientos venideros.

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